La Jaca Navarra es una raza autóctona también llamada Poney Navarro, Caballo Navarro (Volpini), Caballo Vasco Navarro (Faelli), Caballito de Andia, Caballito de la Barranca o Caballito de las Amescoas.
El origen de esta raza es una auténtica incógnita pero lo único que ha quedado claro es que esta raza es independiente, pese a su proximidad geográfica, de las razas similares como el caballo de Losa (Losino), los Asturianos (Asturcones), los Cantábricos o la raza Burguete.
Hace unos siglos esta raza era muy importante en Navarra sobre todo en el noroeste. Luego, a finales del siglo XIX y principios del XX, comenzó la decadencia de la raza más que nada debido a la mecanización agraria pero también ha tenido su influencia la mayor comunicación entre regiones que ha provocado el aumento de cruces entre diferentes razas y la pérdida de efectivos de la Jaca Navarra.
La zona de influencia histórica de esta raza en Navarra es la zona norte que va desde el valle de Aezkoa hasta el valle de Lana (Limítrofe con Álava) aunque hoy en día se encuentra reducida a unos pequeños núcleos en las sierras de Urbasa y Andia y otros en Goizueta, Izalzu... Aparte de estos núcleos el I.T.G. ganadero gestiona en la finca de Sabaiza (1982) un núcleo de conservación y referencia de Jaca Navarra. Los antecedentes de este núcleo de Sabaiza provienen del año 1939 ya que en esa época se resguardó un pequeño rebaño de Jaca Navarra en previsión de su descenso poblacional.
El sistema de explotación de la finca de Sabaiza es extensivo, para contribuir a la conservación del medio natural los rebaños de caballos suelen pasar casi toda su vida en el exterior, bien en sierras, montes, praderas... sólo recibirán algo de pienso o forraje en los inviernos duros. Los caballos sólo se recogerán para realizar el destete o para aplicar alguna medida sanitaria (p. ej. Desparasitaciones).
Las enfermedades más habituales que se presentan en esta finca de Sabaiza son las parasitosis intestinales, los procesos respiratorios y las babesiosis.
La población actual de Jaca Navarra es de 350 ejemplares, que se reparten en 20 machos y 330 hembras. La situación de esta raza es que está en peligro de extinción
Las características reproductivas de esta raza son parecidas a las de la raza Burguete y el peso al destete de las Jacas es de alrededor 150 kg.
Datos de la población actual de Jaca Navarra
Datos estadísticos sobre la población de caballos de la raza Jaca Navarra.
| Número total de animales de la raza Jaca Navarra |
350
|
| Número de hembras |
330
|
| Número de machos |
20
|
| Número de explotaciones de Jaca Navarra |
21
|
| Número de explotaciones con semental de Jaca Navarra |
17
|
Debido a esta situación de peligro de extinción, se está desarrollando un “Plan de recuperación y conservación” en colaboración con un pequeño grupo de criadores de la raza Jaca Navarra. Los primeros pasos han consistido en recopilación de bibliografía, búsqueda de ejemplares, toma de índices zoométricos y elaboración de un registro. También se realizó, en la facultad de veterinaria de Madrid, un estudio genético referido a estructuras y marcadores genéticos que puedan ofrecer más datos en lo concerniente a grupos de población, interrelaciones con razas afines..., para instaurar en un futuro no muy lejano un Programa de Selección y Mejora Genética.
En la línea de recuperación de la raza se están intentando conseguir sementales de la raza para poder abastecer a los ganaderos para que las generaciones venideras sean más puras. Otro estudio que se realizó es sobre los productos obtenidos del cruce en primera generación entre Jaca Navarra (línea madre) y Pura sangre Árabe, en busca de una diversificación de las explotaciones de Jaca Navarra para poder mantener la raza en la geografía Navarra.
Otro de los proyectos es la instauración de una identificación precisa de ejemplares, genealogía... Por eso el 8 de febrero de 1999 se creó la Asociación de Criadores de Ganado Equino Jaca Navarra (JACANA), esta asociación fue impulsada por al I.T.G. Ganadero. El principal objetivo de esta asociación es desarrollar los medios para establecer un programa de recuperación y conservación de la raza.
Caracterización de la Jaca Navarra
La Jaca Navarra al ser una raza adaptada a las áreas de montaña, es rústica, fuerte, de gran longevidad y prolongada fecundidad. También se caracteriza por ser una raza de mucho genio y temperamento. Es una raza de pequeña altura.
Las medidas aproximadas de los animales de la raza Jaca Navarra son:
Características morfológicas de los caballos de la raza Jaca Navarra
| |
Alz. a la cruz |
Alz. al dorso |
Alt. de pecho |
Per. torácico |
Per. de rodilla |
Per. de caña |
Long. cefálica |
Anch. cefálica |
Hueco subesternal |
| Semental |
1,34
|
1,28
|
0,6
|
1,6
|
0,3
|
0,19
|
0,51
|
0,21
|
0,72
|
| Yegua |
1,26
|
1,19
|
0,55
|
1,45
|
0,24
|
0,15
|
0,45
|
0,2
|
0,69
|
En cuanto a las aptitudes, las características de la raza Jaca Navarra son:
| Aptitudes |
|
|
Partos
|
Bien |
| Rusticidad |
Muy Bien |
| Aptitud para la montaña |
Bien |
| Carácter lechero |
Bien |
| Aptitud cárnica |
Media |
| Necesidades alimenticias |
Bien |
| Docilidad |
Bien |
| Mantenimiento del espacio rural |
Bien |
| Hibernación |
Bien |
| Alimento cualitativo (índice transform...) |
Medio |
| Aptitud para buscar hierba |
Muy bien |
En cuanto a los aspectos morfológicos podemos destacar que se trata de una raza armónica, proporcionada y de perfil recto. Estas son las características morfológicas de la raza Jaca Navarra:
Estándar racial de la raza caballar Jaca Navarra
Introducción; El presente prototipo pretende recoger las características por las cuales se defina morfológicamente la raza caballar Jaca Navarra. Aunque la población actual de dicha raza presenta una morfología definida, es necesario implantar un programa de recuperación y conservación, dado el estado de amenaza que sufre, como consecuencia de la influencia de razas foráneas de mayor carácter productivo.
| Estandar o prototipo racial |
| La raza Jaca Navarra está constituida como una agrupación equina adaptada a áreas de montaña. Es rústica, fuerte y vigorosa, de gran longevidad, con mucho genio y temperamento. Es una raza caballar tendiendo a la elipometría, mediolínea y de perfil recto-subcóncavo. |
| Apariencia general |
| Apariencia de animal vivaz, armónico, proporcionado, con tendencia a pequeño, considerado un poney. La alzada, proporcionada a su longitud, oscila entre 1,22 y 1,36. Tiene el vientre desarrollado sin ser excesivamente recogido. De desarrollo relativamente tardío, alcanza su plenitud entre los tres o cuatro años. |
| Piel, pelo y mucosas |
La piel es delgada y fina, a través de la cual se trasluce el sistema venoso periférico, lo mismo en cabeza como en tronco y extremidades.
La capa típica es la castaña, preferentemente tonos oscuros, careciendo en la mayoría de los ejemplares de blanco (estrellas, cordones, calzados) en cara y extremidades.
Lengua y mucosas internas de color rosadas. |
| Cabeza y cuello |
Cabeza un poco voluminosa, aunque expresiva, de perfil recto o subcóncavo. Orejas pequeñas, ojos vivos de gran expresión, músculos de la cara muy marcados, con maseteros potentes y apófisis zigomáticas pronunciadas, ollares muy dilatados, labio superior fuerte de curva pronunciada y dotado de gracioso bigote en algunos ejemplares, así como labio inferior levemente caído por la influencia del continuo pastoreo sobre hierba corta. Frente amplia y maxilares potentes aunque no muy engrosados.
Los dientes en la mayoría de los animales, tienen fuerte pigmentación, lo mismo a lo largo que en la superficie de desgaste, observándose en la generalidad de los casos un plano oblicuo anormal sobre los bordes anteriores de los incisivos superiores, merced al constante frote con la tierra en un pastoreo donde la vegetación resulta extremadamente corta.
Cuello de longitud media, forma piramidal y bien dotado de crinera regularmente poblada. |
| Pecho, espalda y tórax |
| Pecho musculado, espaldas sólidamente unidas al tronco. Tórax profundo y costillares bien formados, dando la sensación de tonel. |
| Cruz, dorso y lomos |
| Cruz no muy pronunciada y bien unida con el cuello. Dorso recto, con vientre más bien recogido. Lomos con tendencia a tomar anchura. |
| Grupa y cola |
Bonita en los animales bien nutridos, redondeada sin excesivo hundimiento en la parte superior, prolongándose su musculatura de arriba abajo, con indudable favor para la marcha ligera.
Cola bien insertada abundantemente dotada. |
| Organos genitales y ubres |
Testículos normalmente desarrollados, bien descendidos y de correcta conformación anatómica.
En las hembras, ubres bien formadas, de correcta inserción, con pezones bien desarrollados y correctamente implantados. De color oscuro y ausencia de pilosidad. |
| Desarrollo corporal |
| El formato debe tender a medio y proporcionado. De desarrollo más tardío respecto a otras razas más seleccionadas. |
| Muslos, nalgas, extremidades y aplomos |
Muslos y nalgas desarrollados y bien descendidos.
Extremidades finas de articulaciones proporcionadas y escasa cernejas. Fuertes y robustas, de radios superiores relativamente largos. Casco pequeño pero muy duro y compacto.
De aplomos casi perfectos, exceptuando en algunos casos que son algo cerrados de corvejones. |
Caracteres eliminatorios
De forma general, se considerará carácter eliminatorio toda tara hereditaria o malformación física evidente. Y, específicamente, los siguientes:
- Prognatismo superior o inferior.
- Coloración distinta a la norma en piel, y/o capa.
- Alteraciones importantes en el aspecto general.
- Hernias, monorquidia o criptorquidia.
Sistema de producción de la Raza Jaca Navarra
El sistema de explotación de esta raza tiene lugar en régimen extensivo; los rebaños hacen su vida durante todo el año en el exterior, bien en sierras, montes comunales, praderas,..., recibiendo algo de forraje o pienso en épocas de duros inviernos. Sólo se recogen para realizar el destete de potros/as o aplicar alguna medida sanitaria de uso común, como pueden ser las desparasitaciones internas o externas. El régimen de vida del que disfrutan va acompañado de afecciones particulares varias pero puntuales, como pueden ser paperas, babesiosis,..., con una mayor incidencia de parasitosis.
Cuando la nieve deja de cubrir los montes (mediados de primavera), el ganadero sube las yeguas a la Sierra o al monte y a veces, de común acuerdo, juntas con la manada del Concejo. Los animales son dejados en un lugar habitual al de todos los años y son abandonados a la intemperie. Así permanecen, con alguna visita esporádica del ganadero, hasta que alguna fuerte nevada obliga a los amos a recogerlos, si no han descendido para entonces por su propia cuenta hacia los poblados. En el invierno la manada pasta en los terrenos circundantes al pueblo, aprovechando las hierbas del término concejil. El medio natural que rodea a estos animales es muy duro debido a las condiciones meteorológicas, tal como niebla, txirimiri, lluvia, nieve, hielo, frío,..., que hace que el Poney Navarro viva en un ambiente de selección puramente natural. La alimentación de estos animales pasa por un par o tres meses de alimentación regular y nueve o diez meses de escasez de recursos, debido tanto al agostamiento de los pastos al final de verano como a las duras condiciones del invierno, del final de otoño y de principios de primavera. Por eso la Jaca Navarra es un animal que sufre muchos altibajos en sus reservas corporales, desde la “gordura” de primavera y principios de verano hasta la “delgadez” de otoño e invierno (Donézar, 1947).
La cubrición y el parto tienen lugar en el monte, al aire libre, sin ningún tipo de atención por parte del ganadero. En el pasado, lo más normal era que las yeguas quedaran preñadas en años alternos pero actualmente se ha evolucionado en este aspecto y se llega alrededor de un 65 % de yeguas preñadas al año. Los potros son destetados al bajar de los pastos de montaña, en octubre-noviembre (Donézar, 1947).
Este animal no sólo ha sido apreciado por los ganaderos de la tierra para sus trabajos y labores, sino también lo fue para agricultores del Levante (Valencia, Castellón de la Plana,...) para trabajar la tierra, por ejemplo para la siembra del arroz. Estos animales eran demandados por su escasa alzada, por su poco gasto de alimentación y porque permitía una labor agrícola suave. Los potros eran vendidos a los 2 años en las típicas ferias, hoy en día en franca desaparición, como la de San Fermín, Estella o Alsasua. La estadística de la Feria de San Fermín de 1934 nos hablaba de un total de 873 potros vendidos a Valencia y Castellón (Donézar, 1947).
Como resumen final, se puede decir que el tipo de explotación realizada a esta raza caballar es económica debida fundamentalmente a los siguientes factores: vida ambiental en las estribaciones del Pirineo, excepto cuando la nieve “aprieta”, gastos mínimos de alimentación de pesebre y nivel sanitario bueno, sin las enfermedades infecciosas que afectan al ganado vacuno. Tan rústica como la Jaca Navarra resiste las situaciones límites asociadas al clima adverso y de los baches nutricionales del invierno y contribuye a mantener, con otras especies domésticas, el necesario equilibrio ecológico evitando la desertización de zonas desfavorecidas.